miércoles, 23 de diciembre de 2009

Celebro

Corazón vivo
pasajes
de tus manos,
la sangre late
reflejos de oro.

Te quiero
sin mascaras
sin apariencias.

Celebro ambiguas
certezas,
mas que embriagado
en el aroma
del cosmos
la lima
el cardamomo.

Amarte agradecido
por el mar paciente,
que me hiciste adentrar
y las tormentas
extinguiéndose al verte.

Ahí esta tu laberinto:
un sutil arabesco,
la mesa del té,
luciérnaga que vibra
y recuerda expectante
una nueva/antigua melodía.

Eterno como causalidad
esa libertad de tu brazo
es/fue diamante de un
alma.

Agonía I

Soñar en cadenas
levitación infernal

Sabanas tenebrosas

Estrellas fugaces
matan enemigos
Rocas, disparos
certidumbre:
esto
no termina.

Delicados muros
todo se endurece
Levitas en explosiones .

Sabanas de tinieblas.

Espejos encendidos
fronteras, pesadillas
infierno
mas infierno
linternas, luces
mato a enemigos.

Captura vespertina

El panal daba su ultima gota de miel, caía esta poco a poco hasta el fin de lo palpable, acariciada por la brisa , nadie podría manejarla y darle un uso indeseable para ella,
Solo el aire tallaba los átomos con dulzura: mano maternal que jamas tuvo en su sinfín de ocasos. La gota de miel conocía el amor dentro del panal, sin mas que cumplir su función.
La boca del oso esperaba ansiosa, confundiendo el paisaje se divisaba la lengua colorada terminándose pausadamente el hambre en sus ojos dando lugar a otros instintos.
En el fin de la vida la gota impacta con la lengua del animal, la tarde primaveral adornaba la trágica muerte en las pequeñas hojas verdes, ellas también sabían que perecerán.
Siendo testigo de ello otros personajes del bosque.